Desembarca en Lanzarote el peluquero de lujo: Stefano Motta

Hay manos que se reconocen por el gesto. Las de Stefano Motta llevan treinta y cinco años de oficio: empiezan en Roma, se forman en las grandes casas del sector y llegan a sitios donde el peluquero no es un detalle, sino parte de la escena. Estilista exclusivo de la Princesa de Yeda. Años en los camerinos de la televisión italiana — Rai, Mediaset, La7 —, donde un peinado tiene que aguantar bajo los focos, bajo el aire de un ventilador y ante una cámara que lo agranda todo.
Hoy Motta vive en Arrecife y pasea ese oficio por la isla con su marca, Ayuna. No hay salón al que ir: es él quien llega, a la suite de un cinco estrellas, al salón de una villa, a la cubierta de un barco amarrado. Con su estudio a cuestas: no necesita nada de lo que encuentra en la casa.
Bodas, fiestas, veladas
Es el terreno donde se ve si uno sabe lo que hace. En Lanzarote se casa uno en verano, al aire libre, con el alisio soplando del norte: un recogido que en Roma aguantaría toda una noche, aquí dura veinte minutos si no sabes lo que estás haciendo. Motta llega al hotel, a la villa o directamente al lugar de la ceremonia, con todo el equipo, y trabaja sobre la novia y sobre quienes la rodean — madres, madrinas, invitadas — en las horas en que una casa llena de gente es el sitio más caótico de la isla.
Lo mismo vale para una fiesta privada, una cena importante o una sesión de fotos. La ventaja no es el lujo de que te atiendan: es el tiempo. Nadie se desplaza, nadie pierde la tarde en la carretera, y quien tiene que estar listo a las siete lo está.
El oficio
Corte y peinado, color y mechas, balayage, tratamientos de queratina, extensiones, recogidos y maquillaje de novia y evento, barbería masculina. Cada servicio lo ejecuta él, en persona: no manda a nadie en su lugar, una decisión que se paga en agenda pero que mantiene unidos el nombre y el resultado.
Se trabaja siete días a la semana, de 8 a 21, en español, inglés, italiano, alemán y árabe.
Dónde llega
Puerto del Carmen, Playa Blanca, Costa Teguise, Arrecife, Yaiza, Teguise, y los puertos de Puerto Calero y Marina Rubicón, yates incluidos.
Hay un trozo de Lanzarote que desde la carretera no se ve: villas con el portón cerrado, barcos amarrados una semana entera, gente que viene a la isla a quedarse y no a pasar. Ese trozo de isla no sale a buscar los servicios, se los hace llegar — y cuando llega alguien con treinta y cinco años de oficio en las manos, se nota.
El sitio: ayuna.vip
Ayuna es una de las marcas que apoyan a Living Lanzarote.
Daniele Boagno
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