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El mar está a 23 grados y las playas se han vaciado: octubre es el mes en que Lanzarote se guarda para sí misma

El mar está a 23 grados y las playas se han vaciado: octubre es el mes en que Lanzarote se guarda para sí misma
Beach of Papagaio - Playa Blanca - Lanzarote -B20 · Luis Miguel Bugallo Sánchez (Lmbuga) · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Hay algo que quien viene en verano no sabe y quien vive aquí no cuenta de buena gana, para no estropeárselo: el mar en Lanzarote está en su mejor momento ahora. En octubre el agua ronda de media los 22,7 grados, con mínimas en torno a 21,9 y máximas que llegan a 23,3. Junto con septiembre, es la mejor época del año para nadar.

Por qué el mar está cálido cuando el aire se enfría

Parece un contrasentido y es física elemental: el agua se calienta despacio y se enfría todavía más despacio. Un océano tarda meses en absorber el calor del verano, y otros tantos en soltarlo. El resultado es que el pico de temperatura del mar llega con dos meses de retraso respecto al del aire.

Traducido: en julio el sol aprieta pero el agua aún no ha terminado de calentarse. En octubre el sol es amable y el mar está en su punto. Y las playas, mientras tanto, se han vaciado.

Dónde ir este mes

Si quieres agua quieta y fondo que baja poco a poco — es decir, si hay niños — el sur. Playa Dorada y Playa Flamingo, en Playa Blanca, están protegidas y casi siempre tranquilas. Playa Grande y Playa Chica, en Puerto del Carmen, tienen la ventaja de tenerlo todo a dos pasos.

Si quieres nadar en serio, Las Cucharas en Costa Teguise y Los Pocillos en Puerto del Carmen son lo bastante largas para hacer largos de verdad.

Si quieres piscinas naturales, Punta Mujeres en el norte: pozas de roca que llena la marea, agua limpia y resguardada. En octubre, sin el gentío de agosto, son otra cosa.

Si quieres el sitio que vale el viaje, Playa Francesa, en La Graciosa: se llega en barco desde Órzola y luego andando, y el agua es de las que no parecen reales.

Las dos cosas que hay que saber igualmente

El viento no mira la temperatura. En Lanzarote sopla siempre, y la costa norte y oeste — Famara, La Caleta — sigue siendo mar de surf, no de baño tranquilo, aunque haya veintitrés grados. Para nadar, el sur y el este.

Las banderas se miran. El Atlántico aquí tiene corrientes de verdad incluso cuando parece una piscina, y en octubre hay menos socorristas de servicio que en agosto. Si la bandera está roja, está roja aunque el agua esté a veintitrés grados y el cielo sea perfecto.

Giacomo Piraino