Carpas bajo las pérgolas de Manrique: Arrecife acampa por la vivienda

Bajo las pérgolas del Parque José Ramírez Cerdá, en Arrecife, hay carpas desde hace unos días. No son de turistas: es una acampada, y está ahí para decir una sola cosa, la que la isla repite desde hace años sin que cambie gran cosa: en Lanzarote la vivienda se ha vuelto inalcanzable.
La organiza la Comisión La Casa de Todos y Todas. Decenas de personas, de edades muy distintas, con el apoyo de colectivos sociales y organizaciones sindicales.
Las pérgolas no son un detalle
Esas estructuras las diseñó César Manrique. Difícil encontrar un sitio más elocuente para protestar por cómo se vive en la isla que la sombra construida por el hombre que más decidió cómo debía mirarse esta isla.
El parque está a dos pasos del Quiosco de la Música y de la UNED, es decir, en pleno paso diario de Arrecife. No es una protesta escondida.
Qué piden
Las palabras de la acampada son estas: «La vivienda no puede seguir siendo un privilegio. Es un derecho fundamental».
Lo demás es la foto que conoce cualquiera que viva aquí: alquileres por encima de lo que aguanta un sueldo de la isla, familias hacinadas porque no hay alternativa, chavales que a los treinta no pueden salir de casa de sus padres, y una especulación inmobiliaria que aquí, donde el suelo es poco y la demanda viene de fuera, muerde más fuerte que en otros sitios.
Se puede pasar
La acampada no es cerrada: las pérgolas acogen grupos de trabajo y hay asambleas diarias. La próxima es esta noche, 7 de octubre, a las 20:00, en el parque. Desde ahí coordinan las acciones de los próximos días.
Se compartan o no sus métodos, es el punto donde ahora mismo, en Arrecife, se discute lo que más pesa en la vida de quien vive aquí.
Daniele Boagno
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