Las Cadenas, el asador de La Vegueta donde la isla se sienta a la mesa — y que ahora también hace vino

En la carretera que sube de La Vegueta a Mancha Blanca, en el municipio de Tinajo, hay un restaurante que no sale en ninguna guía internacional, no tiene web, no se reserva por internet y cierra cuando todo el mundo trabaja. Se llama Las Cadenas, y en la isla lo conoce todo el mundo.
Es un asador. Lo dice su nombre completo, Restaurante Grill Las Cadenas, y lo dice la carta: chuletas y paletilla de cordero, costillas de cerdo, cabrito, solomillos a la pimienta negra o al roquefort, chuletón. El comedor ronda la veintena de mesas, más una sala aparte y una terraza. Desde la terraza se ven los viñedos —y esos, ya lo veremos, no son un paisaje cualquiera—.
De quién es
Lo lleva Juan Rivera, en sala con su sobrino Juanito. Está abierto al menos desde 2009, y en 2023 El Periódico de Lanzarote ya lo llamaba «uno de esos clásicos del éxito» de los últimos veinte años, añadiendo lo que mejor lo describe: trabaja mayoritariamente con los residentes. No es un sitio construido para el turismo. Es un sitio donde el turismo, acaso, cae.
La mesa donde se deciden las cosas
Aquí hace falta un inciso que no va de comida, pero sí va de isla. Las Cadenas lleva años siendo la mesa informal de la política de Lanzarote.
En mayo de 2025 se juntaron ahí una veintena de pioneros del nacionalismo canario en la isla —ex alcaldes, fundadores de las formaciones que luego confluyeron en Coalición Canaria— y Crónicas de Lanzarote lo contó tal cual es: el sitio «donde uno va y se encuentra con gente que quizá no ha visto en veinte o treinta años».
En abril de 2026, una foto hecha en una mesa acabó en los periódicos: el alcalde de Arrecife Yonathan de León comiendo con antiguos cargos del Partido Popular. Hizo falta una semana de réplicas para explicar que no era una provocación.
No pasa en muchos restaurantes que una foto en los postres se convierta en noticia política. Pasa aquí porque aquí la gente se sienta de verdad.
El viñedo de detrás
Y vamos a lo nuevo. El 16 de septiembre de 2026, el Consejo Regulador de la DO Vinos de Lanzarote incorporó entre sus nuevas bodegas una llamada «Francisco Rivera – Las Cadenas».
Detrás hay una historia de pandemia: durante el covid se compró un viñedo de veinte mil metros cuadrados —justo detrás del restaurante—, se recuperó y se plantó de Malvasía Volcánica. Esas cepas tienen hoy cinco años. La bodega tiene otras parcelas, de cinco a treinta años, y compra uva a viticultores de la zona; el enólogo es Tomás Mesa, tinerfeño, con pasado en El Grifo, Vega de Yuco y Guiguan. De la vendimia de 2024 salieron unas cinco mil botellas.
El apellido es el mismo, el sitio es el mismo, el nombre de la bodega es el del restaurante. Que sean la misma familia no nos lo han confirmado, así que no lo escribimos como un hecho: lo escribimos como la pregunta que merece la pena hacer por teléfono al reservar.
Qué se come de verdad
La brasa es el motivo para ir. El chuletón es el plato bandera: en las reseñas se cita uno de frisona de unos ochocientos gramos por 75 euros, para dos.
Pero los entrantes son la parte que sorprende, porque unen tierra y mar de una manera muy canaria: ropa vieja, morena frita, carpaccio de pulpo con burgaos, queso frito con mermelada de higos, croquetas. Y al final, la tarta de la abuela.
La carta de vinos se mueve por varias denominaciones de origen, con los blancos de malvasía de la isla en buen sitio.
El voto partido en dos
Este es el dato más honesto que podemos darle, y es interesante. En Google, con casi novecientas reseñas, Las Cadenas ronda el 4,5 sobre 5. En TripAdvisor, con doscientas, se queda en 3,9, y el apartado más bajo es calidad-precio: 3,7.
Traducido: lo adoran los residentes, y una parte de los turistas se pelea con la cuenta. Las críticas que se repiten son dos, y son concretas —las esperas los fines de semana cuando está lleno y los precios, con algún aviso de platos facturados sin estar en carta—.
El consejo que sacamos es simple: pregunte el precio de la pieza antes de que vaya a la brasa, como en cualquier asador serio. Hecho eso, sigue siendo uno de los pocos asadores de la isla donde la carne llega como tiene que llegar.
Ir
Las Cadenas — carretera La Vegueta–Mancha Blanca, La Vegueta, Tinajo.
Miércoles–sábado 13:00–22:30 · domingo 13:00–17:00 · lunes y martes cerrado.
Teléfono 928 84 04 43 · Instagram @lascadenasgrill.
No se reserva por internet: se llama, y el fin de semana conviene hacerlo. El número de portal lo dan distinto casi todas las fuentes (38, 38A, 49): fíese del teléfono y de la carretera, no del número.
Estamos a diez minutos del Santuario de Los Dolores, en Mancha Blanca, y a un cuarto de hora de la entrada de Timanfaya. Es la comida que toca después de los volcanes —siempre que llegue antes de las tres y no sea lunes—.
Anna Borlenghi
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