Los teleclubs, donde la isla se junta desde hace sesenta años

En los años sesenta el Ministerio de Información y Turismo financió en los pueblos una red de salas comunes: se llamaban teleclubs, y nacieron alrededor del único televisor de la localidad. Se iba por la noche, todos juntos, porque en casa no había televisión.
Luego la televisión entró en cada salón y los teleclubs deberían haber desaparecido. En Lanzarote bastantes se quedaron, convertidos en bares y centros sociales gestionados por el propio pueblo.
Por qué merece la pena entrar
Son el sitio donde se toma un barraquito a media mañana y se come un plato único, sin carta y sin inglés. En días de fiesta patronal se convierten en el cuartel general del pueblo.
No tienen rótulos llamativos ni horarios en una web: hay que pasar y mirar si la puerta está abierta. Es justo eso lo que los hace distintos de cualquier local de la costa turística.
Anna Borlenghi
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