Mirador del Río, la posición militar convertida en balcón

El Risco de Famara cae a plomo sobre el brazo de mar que separa Lanzarote de La Graciosa: ese canal se llama El Río, y de ahí viene el nombre. En 1898, con la guerra entre España y Estados Unidos, se construyó en el borde una batería para controlar el paso.
En 1973 César Manrique retomó aquella estructura y la transformó, trabajando con Jesús Soto y Eduardo Cáceres. La idea es la misma de los Jameos: el edificio no se ve. Desde fuera solo hay roca; se entra por un pasillo blanco y de pronto dos grandes ventanales se abren sobre el vacío.
Qué se ve
Abajo están las salinas del Río, La Graciosa con Caleta de Sebo y, más allá, los islotes de Montaña Clara y Alegranza. En los días limpios se distinguen las casas una a una.
Se llega desde Haría siguiendo las indicaciones a Yé. La mejor luz es por la mañana, cuando el sol no está de frente; por la tarde se fotografía a contraluz.
Fuentes: Centros de Arte, Cultura y Turismo del Cabildo de Lanzarote.
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