La terraza sobre el océano más bonita de Arrecife abre el viernes: Cala Lounge, a dos pasos de San Ginés

Hay ciudades que se entienden de día y ciudades que se entienden de noche. Arrecife es de las segundas: cuando el sol baja detrás de los tejados bajos y el Atlántico se vuelve una lámina oscura, la ciudad deja de ser un puerto y se convierte en un salón.
Ahí abre el Cala Lounge. Restaurante y bar a la vez, en la Plaza de las Palmas, a pocos metros de San Ginés, con la terraza asomada al océano: con toda probabilidad, la más bonita de Arrecife. Las luces colgadas entre los árboles, las mesas puestas al aire libre, el Atlántico delante —de noche no se ve, pero se oye— y ese rumor bajo y continuo que hace la gente cuando está a gusto. La primera noche es el viernes 16 de octubre.
Por dentro es otra cosa: un ventanal que da a la plaza, de modo que quien se sienta a cubierto no se pierde nada de lo que pasa fuera. Fuera el océano, dentro la plaza. Pocos sitios en Arrecife pueden decir que tienen los dos.
Lo que ofrecen cabe en cuatro palabras, sin adornos: cocina mediterránea, tapas y copas, música en directo, buen ambiente. Que es, al final, lo único que uno le pide a una noche de octubre: una mesa fuera, algo bueno delante y alguien tocando lo bastante bajo como para poder hablar.
Arrecife tiene pocas terrazas sobre el mar, y menos plazas que se queden encendidas hasta tarde. Cada vez que una vuelve a abrir, la ciudad se alarga una hora. No es solo un local que levanta la persiana: es un trozo de centro que vuelve a respirar después de cenar.
Para la noche de inauguración no han comunicado horario ni reservas. Quien quiera estar ya lo sabe: viernes 16, Plaza de las Palmas, donde la ciudad da al océano.
Anna Borlenghi
El viernes pararon un desahucio. Hoy el parque de Arrecife está abierto a todos, todo el día
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